AlfileresClavados

Busca entradas...

30 marzo 2011

Ho voglia di te.

Dos mundos opuestos dispuestos a encontrarse. Dos miradas que se cruzan, dos corazones que se intentan unir para siempre. Dos vidas que parecen tan diferentes que parecen imposibles. Dos jóvenes adolescentemente enamorados. Ese primer amor apasionado... Rosas, pasión. Una playa, amor. Un graffiti con sus nombres, eso nunca se borrará. Un baño de espuma, y besos. Y más besos. Y manos curiosas, ansiadas por recorrer el cuerpo del otro. Y en la oscuridad, besos que hablan de amor eterno. Ellos, son ellos. Y nadie más. Saben para que han nacido, para estar juntos. Han sabido ganarle un pulso al destino durante mucho tiempo, desde aquella vez en la ventanilla del coche. Pero en la vida no todo está lleno de segundas oportunidades. A veces la vida sólo sabe darte una. Y eres tú el que tiene que saber que situación es esa en la que no podrías volver. Esa situación perfecta. Porque sí, toda vida llega a su clímax, donde todo es perfecto. Y tienes que saber mantenerlo, tienes que seguir flotando. Porque todos podemos llegar a tocar el cielo, en realidad todos podemos tocarlo en cualquier momento, pero sólo los que mantienen la perfección, sólo los que sus nombres están escritos en un graffiti en aquel puente, sólo los que se bajan para llamarla desde la cabina que está en la ventana de debajo de su casa para poder verla mientras habla con ella, sólo los que darían su vida por el otro, sólo los que saben colgar un poster en el techo de ella para que sea lo primero y lo último que ve en el día, sólo ellos son los que están a tres metros sobre el cielo. Sólo son ellos los que saben que se ve desde ahí arriba. Lo mágico que puedes llegar a sentirte. Y sólo ellos saben hacer que entiendas que en la vida sobra con tocar el cielo con la puntita de los dedos. Y todo lo demás sobra, los tres metros son para las películas, para lo imposible. Todo sobra si llegas al cielo, sólo con ponerte de puntillas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario